Protected Areas Monitoring in Honduras

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MONITORING IN HONDURAS

This is the monitoring programme of the Honduras protected areas system, SINAPH.  An English version will follow later.  For downloading: Monitoring Honduras , document with field forms.  The Database with follow shortly.

DAPVS/SERNA

 

MONITOREO Y EVALUACI?

del SINAph y del Corredor biol?ico

Daan Vreugdenhil

Franklin Casta?da

Marco Tulio L?ez

 

Preparaci? financiada por PROBAB/Banco Mundial/GEF

Preparado por WICE

 

INDEX

 

1. INTRODUCCI?

2. OBJETIVO DEL PROGRAMA DE M&E Y ALCANCE

3. CONCEPTOS BASICOS

3.1. Los usuarios principales

3.2. Riesgos, irregularidades y Respuestas

3.3. Caracter?ticas de Dise? del Programa M&E

3.3.1. Limitaciones presupuestarias

3.3.2. Auto-adaptividad

3.3.3. Participaci? del personal de campo

3.3.4. Transparencia y verificabilidad

3.3.5. Dise? participativo

3.3.6. La Base de Datos Centroamericano de Monitoreo de Ecosistemas

3.4. Monitoreo de Resultados e impactos de programas y pol?icas

4. EL PROGRAMA DE M&E

4.1. Organismos sedentarios

4.1.1. Ecosistemas terrestres

4.1.2. Ecosistemas marinos

4.2. Organismos m?iles

4.2.1. Especies con potencial para un progama de monitoreo

5. Ejecuci? interna

5.1. Monitoreo permanente por personal de campo

5.2. Personal y Estructura del Programa M&E

5.2.1. Los Guardaparques

5.2.2. El Coordinador de M&E

5.2.3. Los Directores de las ?eas Protegidas

5.2.4. La definici? de un programa de M&E interno

5.2.5. Rondas de servicio

5.2.6. Mapas Sobre el Estado de Conservaci? de los Parques

5.2.7. Formulario de Servicio Est?dar

6. M&E EXTERNO

6.1.1. Linea de base

6.1.2. Inventarios complementarios de especies indicadores

6.1.3. M&E de car?ter especializado

7. BASE DE DATOS

8. LIMITES DE CAMBIOS ACEPTABLES

9. SOBREVUELOS PERI?ICOS

10. INVENTARIO ANUAL DE INFRAESTRUCTURA Y EQUIPOS

11. ONGs, V?CULOS CON LA COMUNIDAD Y EDUCACI? AMBIENTAL

12. EVALUACI?

 

MONITOREO Y EVALUACI?

 

 

Lo mejor es el enemigo de lo bueno

 

  1. INTRODUCCI?
  2.  

    La conceptualizaci? de la tarea de monitoreo de SINAPH/CBM de Honduras ha sido desarrollado en el contexto de la formulaci? de los financiamientos GEF de Honduras y es descrita en el Documento de Proyecto "Conservaci? de Biodiversidad de Honduras", entre otros en Capitulo 6.4.3.4:

    "Existe una urgente necesidad de monitorear tanto los resultados del Proyecto GEF as?como, en una mayor escala, monitorear el estado de la biodiversidad en la secci? hondure? del Corredor Biol?ico Mesoamericano.

     

    Se fortalecer?el Sistema de Evaluaci? y Monitoreo Socioambiental de la AFE-COHDEFOR (SEMS) a fin de incorporar las variables que permitan conocer los componentes y potencialidades de la biodiversidad y la identificaci? de las ?eas cr?icas para la misma dentro del corredor biol?ico hondure?. El sistema de monitoreo permitir?evaluar aquellas variables indicadores de un buen manejo y al mismo tiempo permitir? establecer los procedimientos adecuados para corregir los errores.

     

    Con el prop?ito de unificar criterios sobre el monitoreo de la biodiversidad en el corredor biol?ico se establecer? los mecanismos adecuados que permitan coordinar ?tas actividades con el sistema de monitoreo a ser implementado por el Proyecto Regional Mesoamericano del Corredor Biol?ico."

     

    El concepto de un programa de monitoreo ecol?ico de Honduras fue desarrollado en 1996, por Dr. Adrian Forsyth en su documento "Monitoreo y Evaluaci?". Por ser novedoso el concepto, a partir de este a? ha servido como concepto modelo para varios otros proyectos, especialmente con conceptos de monitoreo y patrullaje de Richard Smith, ex-director del Parque Nacional de los Estados Unidos. Eso result?en el desarrollo de ideas y experiencias complementarias y desarrollos independientes en la regi? que tambi? contribuyeron al fortalecimiento de los conceptos originales.

     

     

     

  3. OBJETIVO DEL PROGRAMA DE M&E Y ALCANCE

 

Cualquier pol?ica de un pa? requiere que sus actores (administradores, beneficiarios, afectados, pol?icos, ciudadanos, ONG?s, etc.) sean informados sobre su efectividad. Eso implica que los efectos de la misma sean medidos y evaluados en un programa continuo de medici? o de "monitoreo". Los retos de un programa de monitoreo incluyen:

  • La elecci? de "par?etros" que reflejan los efectos generados por la pol?ica
  • La organizaci? de un programa de monitoreo proporcionado a las medidas de ejecuci? de la pol?ica
  • La continuaci? a largo plazo del programa

 

La pol?ica de Honduras involucra la conservaci? de las ?eas protegidas del SINAPH y el uso sostenible del Corredor Biol?ico Mesoamericano. El corredor biol?ico mesoamenricano porci? de honduras, es el conjunto de ?eas naturales protegidas bajo reg?enes de administraci? especial (zonas n?leo, de amortiguamiento, de usos m?tiples) y ?eas de interconexi?, organizado y consolidado como un sistema de ordenamiento territorial (SINAPH), para brindar un conjunto de bienes y servicios a la sociedad hondure?, centroamericana y mundial; proporcionando los espacios de concertaci? social para promover la conservaci? de la biodiversidad y la inversi? en el uso sostenible de los recursos naturales, con el fin de contribuir a mejorar la calidad de vida de los habitantes del pa?.

 

Esta ambiciosa misi? incluye varios aspectos importantes, cada uno con su elemento clave de recopilaci? de datos y su m?odo de interpretaci? de las mismas. La medici? de efectividad del cumplimiento de esta misi? nacional se puede dividir en dos rubros:

  • Monitoreo administrativo (que incluye par?etros sociales, cumplimiento de tareas administrativas, impactos econ?icos, visitaci? y satisfacci? de visitantes, etc.)
  • Monitoreo ecol?ico (que est?enfocado en funcionamiento de ecosistemas, par?etros geof?icos, conservaci? de biodiversidad, etc.)

SERNA y DAPVS hab?n decidido desarrollar sus tareas de monitoreo seg? esta divisi?, aprovechando de la metodolog? de monitoreo administrativo desarrollado por PROARCA/CAPAS para la an?isis de su funcionamiento administrativo y sus ?itos sociales, y el desarrollo de un nuevo componente de Monitoreo y Evaluaci? (M&E) para medir (a) el estado de conservaci? de la biodiversidad in situ, (b) medir cambios y (c) revelar amenazas, para que pueda responder conforme y para medir la efectividad de las acciones tomadas. El presente documento est?dedicado a ?te segundo componente. Evidentemente, ser?imposible de separar rigurosamente entre los dos rubros y a veces se entra parcialmente en el otro tema, a? sin intenci? de tocarlo exhaustivamente.

 

El objetivo del programa de monitoreo ecol?ico de Honduras es:

Proveer un sistema de Monitoreo y Evaluaci? ecol?ico para el SINAPH y todo el territorio cubierto por el Corredor Biol?ico Mesoamericano que permita facilitar a los pol?icos responsables (ministros, alcaldes, etc.), la administraci? y los actores principales, como los gremios de cient?icos y de conservacionistas, el sector tur?tico, las comunidades vecinas y residentes de las ?eas de manejo, informaci? sobre el estado de conservaci? de biodiversidad en las ?eas monitoreadas, y sobre los cambios y amenazas a la misma para que los entes administrativos puedan responder conforme y para medir la efectividad de las pol?icas y medidas.

 

Su aplicaci? es modular y descentralizada y puede ser aprovechada en forma individual por una administraci? independiente de un ?ea de manejo y puede ser integrado en una red de informaci? nacional, seg? la necesidad.

 

Cualquier sistema de M&E est?sujeto a sus objetivos y sus m?odos y sus resultados var?n con eso. En general, el presente sistema se enfoca a una ?ea dada y no al monitoreo de proyectos de desarrollo o de inversiones civiles como carreteras, inversiones industriales, urbanizaci?, etc., que seg? sus objetivos normalmente requieren la recolecta de datos espec?icos. Los logros y cambios generados por proyectos puntuales deben ser monitoreados y financiados dentro del contexto de los mismos. Sin embargo, el sistema generar?muchos datos que servir? a la evaluaci? de los logros, impactos y retos de tales proyectos, y se recomienda que ? seg? la necesidad ? se utilice la base de datos presentada con este documento para compatibilizar la informaci? y as?maximizar el valor de los datos recopilados.

 

 

  1. CONCEPTOS BASICOS
    1. Los usuarios principales

 

Los usuarios principales del programa de M&E son los siguientes:

 

bulletEl Ministro de Agricultura y Ganader?, el Ministro de Recursos Naturales y Ambiente, los directores nacionales de SERNA y de la AFE/COHDEFOR necesitan informaci? que les permita formular, adaptar y defender sus pol?icas de conservaci? de biodiversidad hacia el p?lico en general y actores espec?icos (ONGs) y defender/justificar cambios presupuestarios;
bulletEl director del DAPVS es responsable del manejo del coraz? del Corredor Biol?ico Mesoamericano, que es el SINAPH, cuyo territorio coincide con alrededor del 90% del Corredor y que involucra las ?eas m? valiosos del mismo. ? necesita (adicionalmente a lo anterior) informaci? que le permite tomar decisiones de manejo administrativo y org?ico para el SINAPH;
bulletAgentes financieros requieren informaci? de progreso de sus proyectos financiados y del impacto de sus programas sobre el sector de intervenci? para justificaci? hacia sus directivos (representaciones nacionales en organismos internacionales o ministros extranjeros en los casos de organismos de cooperaciones bilaterales);
bulletLos directores de cada ?ea protegida necesitan informaci? sobre los impactos de sus intervenciones sobre los actores locales, para justificar medidas especificas (tanto las medidas positivas de fomento de beneficios econ?icos como medidas correctivas de impactos de los actores sobre el recurso); Adicionalmente requieren observaciones de cambios y amenazas que les permiten responder conforme;
bulletEl "mundo cient?ico" necesita datos ecol?icos verificables y estad?ticamente correctos para estudios cient?icos y aplicados que adelantan el conocimiento y la comprensi? ecol?ica con beneficios para la humanidad y un mejor manejo a largo plazo.
bulletLas ONG?s requieren informaci? que les permita evaluar el impacto de los programas del gobierno y para ejercer presiones desde su punto de vista (que puede variar por ONG).
bulletLos actores locales (grupos ?nicos y campesinos) exigen transparencia e informaci? que les permitan dialogar y participar en la toma de decisiones de programas de manejo que influye sus derechos, oportunidades econ?icas y vida cultural.
bulletEl sector tur?tico requiere informaci? para sus clientes, datos sobre de tolerancia ambiental, mejores opciones de visitaci?, etc.
bulletEjecutores de proyectos puntuales requieren datos sobre los efectos de sus proyectos. Puede ser que son proyectos de desarrollo, o proyectos infra-estructurales. En el caso de estos, los datos ya recopilados en un ?ea pueden formar parte de un estudio de l?ea de base profundizado para un estudio de impactos ambientales, y en el contexto del proyecto en cuesti? se intensificar? el programa de observaci? para la medici? de impactos.

 

 

    1. Riesgos, irregularidades y Respuestas

Dise?r el programa de M&E no puede ser realizado sin considerar cuales son las categor?s de riesgos existentes para el SINAPH. Al principio en este modelo cada ?ea protegida a ser monitoreada es tratada como una unidad descentralizada con instrumentos de monitoreo independientes. La tendencia tanto en Honduras como en el mundo es la disminuci? de los h?itats naturales y amenazas o extinci? de la flora y fauna por medio del deterioro de la calidad de los h?itats, invasiones de especies ex?icas y por sobre explotaci? directa. Para reducir las tensiones entre las ?eas protegidas y las tierras productivas aleda?s, es crucial llevar a cabo programas cooperativos con las comunidades vecinas. Sin embargo, el sistema de M&E no puede ignorar el factor de que ahora y siempre habr? conflictos de intereses con individuos, comunidades o grupos de intereses especiales que desean modificar y utilizar las ?eas protegidas para provecho individual versus el inter? nacional. Un sistema de M&E debe enfocar amenazas de este tipo y advertir la administraci? a tiempo para poder responder en base de informaci? adecuada y temprana. Los riesgos principales son:

  • Conversi? de h?itat natural para fines agr?olas;
  • Explotaci? forestal ilegal;
  • Destrucci? de h?itat por fuerzas naturales;
  • P?dida de organismos claves debido a la caza furtiva, comercio ilegal de caza y sobrepesca;
  • Sobre-uso por visitantes;
  • Incendios.
  • Poluci?/contaminaci?
  • Cambio clim?ico

Estas categor?s se refieren a fen?enos directos, no a las causas de las mismas. Por ejemplo, una carretera puede mejorar el acceso a un bosque, lo que puede acelerar la deforestaci?. En un tal caso, el fen?eno directo ser?registrado como transformaci? de h?itat o explotaci? ilegal, seg? el caso. Es la funci? de los interpretes de los datos de relacionar los fen?enos observados con sus causas de base.

 

N?ese que en el futuro, las ?eas protegidas de Honduras pueden ser confrontadas con otros riesgos, tales como la invasi? de especies ex?icas, enfermedades epid?icas y otros factores. Sin embargo, actualmente, estas son consideradas de preocupaci? menor, excepto tal vez en el caso de ecosistemas acu?icos e insulares que son especialmente sensitivos a especies ex?icas invasoras e enfermedades. Dados los objetivos del proyecto las principales componentes de M&E son:

  1. Determinar el grado de beneficio y coexistencia de las comunidades locales con el SINAPH en general y las ?eas protegidas;
  2. Monitorear el manejo administrativo;
  3. Evaluar la experiencia de usuarios-visitantes y determinar su impacto sobre el terreno en los sitios de alta visitaci?;
  4. Inspeccionar anualmente el estado de mantenimiento de la infraestructura y de los equipos;
  5. Monitorear y medir la integridad y estado de conservaci? de las ?eas priorizadas del SINAPH/CBM bajo manejo activo y espec?icamente el estado de la cobertura natural;
  6. Monitorear el estado de organismos indicadores;
  7. Registrar e identificar las intrusiones y disturbios antropog?icos del h?itat y analizar sus causas inmediatas.

En el presente documento se trata particularmente con los componentes 5, 6 y 7.

 

    1. Caracter?ticas de Dise? del Programa M&E

Ante todo, un programa de M&E debe ser una herramienta para el manejo de parques, dise?da para mantener la viabilidad de las ?eas bajo manejo. El Programa M&E, debe tener las siguientes caracter?ticas:

 

  1. Bajo costo y alto costo-efectividad;
  2. Facilitar la adaptavidad de manejo y administraci? y tener auto-adaptavidad;
  3. Incorporar al personal de campo;
  4. Transparencia y verificabilidad interna y externa;
  5. Dise?do mediante un proceso participativo;
  6. Compatibilidad con la Base de Datos Centroamericana de Monitoreo de Ecosistemas.

 

      1. Limitaciones presupuestarias
      2. Las administraciones de ?eas protegidas en todos los pa?es del mundo est? sometidas a presiones fuertes para ejecutar programas costosos de investigaci? y de monitoreo y evaluaci? (M&E). En todos los pa?es del mundo los actores (cient?icos, ONGs, cooperantes internacionales, etc.) reconocen la necesidad de un programa de monitoreo y, cada uno quiere que su par?etro de inter? sea monitoreado. Sin embargo, nunca ser?posible satisfacer las necesidades de todos los usuarios y siempre ser?necesario decidir cuales datos de cuales clientes pueden ser generados por un programa de monitoreo general. Administradores con muchos a?s de experiencia en la administraci? p?lica han concluido que una administraci? de manejo no debe gastar m? de 10% de su presupuesto (incluyendo los costos del tiempo del personal interno con sus equipos, como transporte, computadoras, edificios) en programas de monitoreo e investigaci? aplicada dirigida a la evaluaci? de los datos. Esta regla pr?tica reduce significativamente el alcance de un programa de monitoreo y de investigaci? aplicada. El presente programa es para apoyar en la elecci? en los par?etros a ser monitoreados y su intensidad. Durante el primer taller de monitoreo, el director de DAPVS enfatiz?a los cient?icos que no podr?iniciar todos los par?etros del programa de monitoreo en todas las ?eas simult?eamente y contempla la aplicaci? de los diferentes componentes seg? una programaci? priorizadas.

         

      3. Auto-adaptabilidad
      4. La auto-adaptividad es mandatoria en el contexto socioecon?ico hondure? y por la naturaleza din?ica de las amenazas a l ecosistema. En base de las tendencias hist?icas, sabemos que las amenazas a los sistemas de las ?eas protegidas se cambian continuamente y el programa de monitoreo debe ser capaz de adaptarse conforme. Sin embargo es importante que los cambios sean compatibles. Es muy mala pr?tica de monitoreo despu? un par de a? discontinuar el programa inicial y comenzar con algo diferente. Solamente si resulta que la metodolog? original no puede producir la informaci? esperada se lo discontinua. En una situaci? nueva, es preferible analizar hasta donde el programa existente puede servir y buscar un m?odo que permitiera la utilidad y compatibilidad de los datos recopilados con los datos nuevos. Evidentemente, si los fondos lo permiten, siempre es posible a?dir la recolecta de datos adicionales.

         

      5. Participaci? del personal de campo
      6. La importancia de la participaci? del personal de campo ser?elaborada posteriormente.

         

      7. Transparencia y verificabilidad
      8. Las ONGs, las instituciones de investigaci? y los medios de comunicaci? tienen altos intereses en el estado de conservaci? de las ?eas protegidas. Por tal raz? es importante que los datos producidos por el programa de M&E sean compartidos. Como la interpretaci? de datos siempre es sujeta a la visi? del analista, es importante que las ONGs y las instituciones de investigaci? y otros actores tengan acceso a los mismos para poder opinar sobre su validez, aconsejar sobre la metodolog? y producir sus propios datos para poder tener una segunda opini?, si ellos lo desean. Por ende se recomienda que la informaci? de las bases de datos sea de dominio p?lico y que los datos almacenados sean distribuidos libremente, preferiblemente por el Internet.

         

      9. Dise? participativo
      10. Un programa de monitoreo no es un fin en s?mismo. Los datos son generados para usuarios diferentes con intereses que pueden ser paralelos, pero todos son distintos. Solo por un dise? participativo, se pueden maximizar los beneficios del programa y llegar a un entendimiento entre los usuarios que el programa tiene sus limitaciones de alcance.

         

      11. La Base de Datos Centroamericana de Monitoreo de Ecosistemas

En el contexto del proyecto regional centroamericano se ha producido el Mapa de Ecosistemas Centroamericano, compuesto de los siete mapas nacionales sobre el mismo tema. Este mapa es organizado en un SIG y una Base de Datos Centroamericano de Monitoreo de Ecosistemas. En el contexto de este proyecto se ha recopilado muy valiosos datos que formar? parte de la l?ea de base de las ?eas de manejo. Esta base de datos ha sido desarrollada para el almacenamiento de condiciones ecol?icas de un sitio espec?ico en un momento dado. Su dise? inicial es m? para condiciones sedentarias, como la vegetaci? en un sitio. Adem? sus condiciones fueron desarrolladas en primer instancia por bot?icos y falta la conceptualizaci? faun?tica y de manejo. Entre otras cosas, el presente componente tiene como tarea de a?dir algunas de estos conceptos ausentes.

 

    1. Monitoreo de Resultados e impactos de programas y pol?icas

El an?isis de im?enes satelitares con programas SIG permita el monitoreo de la deforestaci? la comparaci? de situaciones hist?icas. La aplicaci? facilita la detecci? computarizada de cambios de cobertura vegetal y una presentaci? visual clara. No obstante, la metodolog? tiene sus limitaciones y su valor aumenta en combinaci? con otras formas de monitoreo. Uno de los problemas m? fundamentales de las aplicaciones SIG es en su reacci? lente relacionado a la situaci? en el campo, por causa del proceso requerido por un SIG: toma de imagen, analices de disponibilidad de im?enes nuevas en el Internet, compra, llegada en el pa?, an?isis por los analistas de SIG y reportaje a los responsables. La metodolog? normalmente involucra un transcurso de tiempo considerable entre el cambio en el campo y la toma exitosa por un sat?ite, que en ?eas tropicales h?edas en muchas de los casos causa problemas por la nubosidad. Entre la toma y la compra de la imagen, normalmente pasa un tiempo de meses hasta un a?, y normalmente, entre el momento de la compra y la interpretaci? tambi? pasan varios meses. Entre el momento de una deforestaci? nueva y su descubrimiento por una an?isis con SIG sobre la base de una imagen sat?ite normalmente pasan hasta un y dos a?s. Despu? un lapso tan largo la situaci? est?consolidada y casi ya no permite solucionar los problemas y tomar medidas en la mayor? de los casos. Adem?, en la escala de las im?enes econ?icamente factibles (tal como LANDSAT), las deforestaciones parciales y de peque? escala, frecuentemente son inferiores a la sensibilidad de detecci?.

Entonces, un sistema de an?isis SIG con im?enes satelitares es una aplicaci? s?ida para una documentaci? y an?isis hist?ica de deforestaci? y as?es muy apta para generar un entendimiento de los resultados de proyectos y pol?icas de manejo y conservaci? de biodiversidad en una retrospectiva de mediano y largo plazo. Seguramente, el proceso est?mejorando con la ca?a de precios de im?enes de $5000 a $600 de las im?enes de LANDSAT 7. Tambi? las im?enes RADAR pueden mejorar la rapidez del proceso por ser independiente de la nubosidad. El proyecto CCAD/NASA est?experimentando con eso, pero el autor es de opini?, que por mucho tiempo los sistemas SIG no servir? como sistema de detecci? r?ida y alerta temprana.

 

Despu? haber trabajado dos a?s en el Mapa de Ecosistemas de Centroam?ica, y especialmente tomando en cuenta las restricciones de tramites de los organismos gubernamentales e internacionales, y las limitaciones t?nicas del mismo proceso, el autor es de opini? que para la detecci? r?ida y una advertencia temprana de infracciones puntuales en ?eas protegidas, como deforestaci? de peque? escala, cacer? furtiva, corte ilegal de madera, etc. un sistema SIG todav? es demasiado lento e insuficientemente detallado para facilitar respuestas inmediatas. Es consciente que puede cambiar r?ido esta situaci?, pero actualmente, se necesita un programa de M&E de observaci? directa con retroalimentaci? inmediata a trav? de un programa de observaci? permanente en el terreno, usando guardaparques y verificaci? peri?ica por vuelos de inspecci?, parcelas permanentes e inventarios de fauna peri?icos. Mientras tanto, el m?odo sobre la base de sensores remotos/SIG es apto y necesario para el proceso de cambio a larga escala en Corredor Biol?ico como un todo y para medir los logros de pol?icas y de proyectos.

 

  1. EL PROGRAMA DE M&E biol?ico
    1. Organismos sedentarios
      1. Ecosistemas terrestres
      2. Para poder establecer un punto de referencia en el ?ito y en las debilidades en el manejo del SINAPH/CBM, se necesita un estudio de l?ea de base. La conservaci? de la biodiversidad generalmente se logra m? bien a trav? de la conservaci? de ecosistemas y no de especies individuales. La vegetaci? es la expresi? de m?tiples interacciones ecol?icas hist?icas y actuales entre clima, geolog?, topograf?, suelo, agua, fuego, fauna y las actividades humanas en cualquier regi? del mundo. Por ser relativamente inm?il, su dominaci? en la biomasa en los ecosistemas terrestres y su tendencia de cubrir sistem?icamente la superficie f?ica terrestre, la vegetaci? es el mejor indicador de los ecosistemas. El m?odo m? simple y menos costoso para monitorear el bienestar ecol?ico del SINAPH/CBM es a trav? una evaluaci? del estado de la cobertura vegetal, que representa los ecosistemas. Maximizar la cobertura vegetal natural maximiza el potencial para la conservaci? de la biodiversidad. Esta aproximaci? es lo m?imo necesario, pero no suficiente para cumplir con los objetivos de las ?eas priorizadas del SINAPH/CBM y la pol?ica del DAPVS/SERNA.

         

        En los a?s 90, los ec?ogos de Honduras identificaron la necesidad de realizar una mejor descripci? de la vegetaci? que solamente les ofreci?el antiguo mapa de Holdridge, que para Honduras distingue unas siete categor?s de vegetaci? en base de criterios clim?icos. Esta mapa de los a?s setenta no refleja la situaci? real de la vegetaci?, sino solamente su potencialidad. Por eso se contrat?la producci? de un mapa moderno de ecosistemas, incluyendo los sistemas acu?icos por los bot?icos Dra. S. F. Iremonger y Dr. C. Nelson con insumos acu?icos del presente autor. Los tipos de vegetaci? se clasificaron basado en las caracter?ticas fision?icas y ecol?icas del sitio, utilizando el sistema de UNESCO, y publicado por Mueller Dombois, 1974. Para definir la fisionom? se consideran las formas de vida que se presentan y que pueden servir como especies indicadoras y la estructura de la vegetaci?. Las caracter?ticas ecol?icas pueden referirse a la altitud (bajura, submontano, montano bajo, montano alto), el relieve (plano, ondulado, abrupto), cercan? a masas de agua (costero, riberino), r?imen de humedad (pantanoso) y salinidad, tipo de sustrato (rocas, acumulaci? de materia org?ica, etc.).

         

        En el a? 1999 El CCAD auspici?el desarrollo de un mapa de ecosistemas para todos los pa?es Centroamericanos, financiado por el Banco Mundial/Gobierno de Holanda que tom?como punto de partida los mapas existentes en el sistema UNESCO. En este contexto los Mapas de Costa Rica, Belice y Honduras est? actualizados con nuevas im?enes, m? estudios de campo y la sincronizaci? terminol?ica con los dem? pa?es de la regi?.

         

        La delimitaci? de los ecosistemas se realiz?sobre las im?enes de sat?ite Landsat TM Pre Mitch y Post Mitch impresas en una escala de 1:250,000. El proceso de trazar l?eas entre ?eas con diferentes tipos de ecosistemas fue realizado por los bot?icos apoyados por los expertos en el an?isis de dichas im?enes y la utilizaci? de toda la informaci? b?ica disponible (mapas de vegetaci?, clima, altura, etc., publicaciones, experiencia de profesionales en el ?bito nacional entre otras).

         

        Espec?icamente se hab? desarrollado un m?odo detallado de caracterizar los ecosistemas en el campo. El m?odo de campo empleado en cada sitio verificado fue el m?odo del cuadrado o parcela, el cual ha sido utilizado por varios investigadores en distintos sitios y momentos entre los que pueden citarse a (Hopkins, 1950; Fournier, 1970; Cruz P?ez, 1974; Rosales y Salazar, 1976, Oosting, 1984, L?ez, et al. 1992; Dallmeier, et al. 1992) quienes afirman que con este m?odo la unidad de muestreo para la toma de datos, admite cualquier forma (cuadrado, rect?gulo, circulo, etc.) y tama? (desde 1 cm? hasta varios m? o km? ) dependiendo del tipo de vegetaci? y de los objetivos del investigador. Tambi? sostienen que es uno de los m?odos m? confiables y adecuados para determinar las caracter?ticas cuantitativas y cualitativas de la vegetaci?; como tambi? su composici? flor?tica, estructura, densidad, frecuencia, cobertura a trav? del ?ea basal destacando la importancia de cada una de ellas en el sitio de estudio. Al ser el m?odo del cuadrado un m?odo ?il, en esta investigaci? se utilizaron como unidad de muestreo c?culos de 25 m de radio (50m de di?etro) y dentro de este se tomaron datos para caracterizar todos los aspectos bi?icos y abi?icos de cada sitio, n?leo o parcela georeferenciada.

         

        En el contexto del proyecto de mapeo nacional y regional la descripci? gen?ica de parcelas con un radio de 25 metros ha sido suficiente. En el contexto de un monitoreo de ?eas protegidas, los bot?icos de la regi? (incluyendo los de Honduras) concluyeron que paulatinamente se requiere la selecci? de parcelas permanentes, bien electas adentro de las ?eas protegidas para poder detectar cambios de la composici? de especies dentro de los ecosistemas de un ?ea protegida. La profundizaci? se lograra por convenios de cooperaci? entre universidades en la cual DAPVS facilitara transporte y alojamiento para que profesores con sus estudiantes pueden visitar las parcelas, preferiblemente anualmente.

         

        Entonces, la l?ea de base de monitoreo terrestre de par?etros sedentarios terrestres ya est?bien en camino y su continuaci? en un monitoreo permanente est?factible para DAPVS/SERNA si lograra conseguir un programa de cooperaci? con universidades.

         

         

      3. Ecosistemas marinos

       

      En general el monitoreo de ecosistemas marinos es muy costoso y fuera del alcance de administraciones de ?eas protegidas. Requiere el uso de barcos marinos, plataformas marinas permanentes de medici? y equipos de alto costo y solamente algunos pa?es en el mundo realizan profundos programas de monitoreo marino, tales como los EEUU, Canad? Noruega, los Pa?es Bajos y Alemania. En general los pa?es costeros se dedican m? al monitoreo de las cosechas pesqueras, lo que en Honduras est?siendo realizado por la Direcci? de Pesca y Acuicultura (DIGEPESCA). Estos datos son siempre muy interesantes y se recomienda una an?isis anual de los mismos en el contexto de la conservaci? de biodiversidad.

       

      Los ecosistemas coralinos y otros ecosistemas b?ticos son por su naturaleza sistemas sedentarios que pueden ser monitoreados con parcelas permanentes. Existen m?odos de registro de parcelas coralinos, que a? son desconocidos por el autor. Lo importante es escoger sitios representativos. Adem? es importante mapear los arrecifes blanqueadas para poder seguir su avance o recuperaci?. Como el monitoreo subacu?ico por buzos es muy costoso, es necesario de buscar colaboraci? de organismos voluntarios y escuelas de buceo. Ecosistemas b?ticos generalmente son monitoreados en el contexto de problemas de calidad de agua. Estos estudios son costosos y fuera del alcance actual de DAPVS/SERNA.

       

      Un elemento puntual relacionado al manejo de ecosistemas marinos es el desove de tortugas marinos. A? su informaci? no nos cuenta mucho sobre el estado del mar en forma directa, su conservaci? siendo una preocupaci? especifica, es importante registrar el existo del desove y exito de la eclosi?. Desde 1995 se est?llevando a cabo en la biosfera del R? Pl?ano un proyecto de conservaci? de tortugas baula y caguama, y desde hace m? de 15 a?s en la zona sur existe un programa de conservaci? de tortuga golfina. En el contexto de ambos programas se est? registrando los datos necesarios. La recolecta de estos datos es importante y se aconseja a DAPVS que haga todo esfuerzo para asegurar que no sea interrumpida en el futuro.

       

    2. Organismos m?iles

El monitoreo del h?itat por medici? de par?etros sedentarios es esencial pero no suficiente. Debe ser suplido con informaci? de par?etros m?iles para complementar la biota integrada de los ecosistemas. Para eso se requiere informaci? de poblaciones de especies faun?ticas para conocer el bienestar de los ecosistemas integrados. Pero c?o se puede determinar qu?monitorear? Es claro que monitorear la biodiversidad en un sentido amplio no es posible. Por ejemplo, la mayor? de la biodiversidad existe en forma de invertebrados, que todav? son casi desconocidos por la ciencia. Entonces, algunos representantes de la fauna deben ser seleccionados como substitutos de la biodiversidad en general.

 

Uno de los problemas de trabajar con poblaciones es que muchas poblaciones silvestres sufren de fluctuaciones naturales considerables, y por consecuencia, los datos solamente comienzan a tener valor hasta tener una serie de datos de muchos (por lo menos 10) a?s. Tales series consecutivas solamente existen para algunas especies y su monitoreo continuo requiere m?odos cient?icos costosos. Estad?ticamente menos confiable, pero organizativamente factible es la recolecci? de datos por el personal de planta de campo: los guardaparques. Ellos puedenob servar y registrar la presencia y posici? geogr?ica de una selecci? de especies que conjuntamente reflejan el bienestar ecol?ico de un ecosistema. Para tal objetivo, se debe seleccionar un juego de especies indicadoras que en su conjunto id?eamente pasean la mayor? de las siguientes caracter?ticas:

 

  1. Una taxonom? bien identificable;
  2. Una ecolog? bien entendida;
  3. Representar los ecosistemas principales
  4. Las especies deben facilitar m?odos simples y estandarizadas de recolecci? de datos en el campo, que puedan ser f?ilmente verificados;
  5. Un comportamiento t?ico y mensurable con relaci? a los disturbios o cambios ambientales relevantes y una respuesta r?ida;
  6. Los patrones observados en la especie indicador, deben reflejar los comportamientos poblacionales de otras especies;
  7. Incluir especies de importancia tur?tica de tal forma que puedan generar inter? en su monitoreo (carism?ico);
  8. Incluir especies que por su comportamiento indique la presencia o ausencia de presi? de caza;
  9. Jugar alg? papel ecol?icamente importante;
  10. Financieramente factible.

 

 

Obviamente, dos taxa califican para estos criterios, que son las aves y mam?eros grandes. Las aves son bien conocidas y hay una abundancia de experiencia accesible para saber el estado de la poblaci? de las aves a trav? de observaci?. Tambi?, la macrofauna zool?ica ? especialmente los venados, guatuzas, tapires, los felinos grandes, pizotes, pecaries y monos - por ser sujeta a la caza furtiva, pueden servir en un juego de indicadores. Marineros (comunicaciones personales, 2000) consta que la visibilidad y el grado de timidez de aquellas species cuya timidez disminuye considerablemente en la ausencia de caza furtiva, son importantes indicadores del ?ito de la reducci? de caza furtiva. Ejemplos son los venados, guatuzas, pizotes, pecaries y monos.

 

La preocupaci? sobre la viabilidad de las poblaciones de macrofauna, definitivamente crecer?a medida que disminuya la extensi? de los h?itats naturales fuera de las ?eas protegidas. Especialmente las especies con territorios grandes, tales como los felinos, tapires, la Aguila harp?, los guacamotes, y el zopilote rey, est? en riesgo de endogamia y otros riesgos inherentes a poblaciones aisladas. Para bien entender su estado de conservaci?, estos animales americen un monitoreo especial. Sin embargo, el monitoreo de sus poblaciones por ser profundo, es muy costoso, y requiere un compromiso financiero de tiempo largo para ser valido. Este tipo de monitoreo no se prevee financieramente factible para DAPVS/SERNA. Solamente por una colaboraci? externa, tal como con una universidad, que tiene su propio programa y financiamiento un tal tipo de monitoreo puede lograr con un tal actividad tarea. Lo que s?se puede realizar es facilitar la observaci? puntual en el contexto de las rondas de servicio de los guardaparques.

 

Para su financiamiento, el SINAPH necesita generar ingresos de visitaci? para poder pagar su manejo. Entonces, ?timamente el ?ito de la conservaci? de las ?eas priorizadas del SINAPH depende entre otras cosas de su habilidad de generar ingresos de ecoturismo. Consecuentemente se necesita conservar las especies "estrella" que atraen visitantes, tales como son los grandes mam?eros y aves de gran colorido. Esas especies de significado econ?ico merecen atenci? especial en un programa de monitoreo.

 

El uso de especies claves en el programa de M&E tambi? es relevante para la viabilidad ecol?ica del sistema a t?mino largo. Por ejemplo, los monos, los ungulados grandes, como el pecar?y el venado y los p?aros frug?oros grandes act?n como dispersores de semillas. Si ellos son consumidos a trav? de cacer? furtiva, la regeneraci? de especies de ?boles de los bosques cl?ax no ser?posible. Esto se traducir?en a la disminuci? de los recursos alimenticios de otras especies de fauna y la degradaci? ecol?ica. Por esta raz? se ha argumentado que muchas ?eas de h?itats intactos no son ecol?icamente viables por la desaparici? de las especies de animales claves y as?tambi? pierden su viabilidad econ?ica.

 

Cabe mencionar que el fen?eno que una especie indicador debe representar no sea observada en una forma mejor con otros par?etros. Por ejemplo, no hace sentido monitorear la deforestaci? con un p?aro t?ico de tierras agr?olas, si podemos observar la deforestaci? con mucha precisi? por observaci? directa. En cambio, no es tan f?il medir el inicio de una deterioraci? de corales, y la invasi? de algas es un indicador importante, que las condiciones est? deteriorando.

 

      1. Especies con potencial para un progama de monitoreo

Como primer esfuerzo se analizaron los mam?eros de la Gu? de Campo de los Mam?eros de Honduras (Marineros y Mart?ez, 2000) y los p?aros en A Fieldguide to the Birds of Panama (Ridgely & Gwynne, 1993), A Fieldguide to the Birds of Costa Rica, (Styles, Cs., 1995), y The Birds of Mexico and adjacent Areas" (Edwards, 1998). Sobre la base de estas gu?s, se estim?la aptitud de los mejores candidatos para fines de monitoreo. Se a?di?algunas especies herp?icas con preocupaci? especial. En la Tabla 1 se presenta una lista de las especies preseleccionadas y algunos caracter?ticos clave para un programa de monitoreo.

 

 

Tabla 1: Potenciales especies indicadores con algunos caracter?ticos clave de monitoreo

Caracter?ticos de monitoreo

1

2

3

4

5

6

7

8

A

B

C

D

E

F

G

Especie

 

Oso hormiguero

     

X

X

X

 

X

     

X

   

X

Oso hormiguero grande

     

X

             

X

   

X

Guatuza

 

X

X

X

X

X

X

X

       

X

X

 

Mono aullador

 

X

 

X

           

X

     

X

Mono ara?

 

X

 

X

   

X

     

X

 

X

X

X

Mono Cara Blanca

 

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X

 

X

     

X

 

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X

X

Ocelote

 

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X

X

X

X

     

X

   

X

Puma

 

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X

   

X

Jaguar

 

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X

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X

X

X

     

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X

 

X

Motet?/td>

   

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X

 

X

 

X

     

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X

X

 

Nutria

 

X

X

               

X

   

X

Pecari de collar

 

X

X

X

X

X

X

         

X

X

X

Jag?lla

   

X

X

X

             

X

X

X

Venado colorado

   

X

X

X

   

X

       

X

X

 

Venado de cola blanca

 

X

X

X

X

X

X

X

       

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X

 

Tapir

     

X

   

X

               

Manat?/td>

 

X

                   

X

 

X

Ibis blanco

                             

Ibis verde

                             

Atotola

                             

Esp?ula

                             

Jabir?/td>

                             

Sula Cuellioscura

                             

Nytasa

                             

Limpin

                             

Pajaro sol

 

X

                         

Pato real

                             

Pajuil

                             

Pava speciosa

                             

Congolona

                             

Aguila Harp?

                             

Spizaetus ornatus

                             

Spizastur melanoleucus

                             

Zopilote Rey

                             

Columba speciosas

                             

Guara roja

Guara verde

Campylopterus hemileucus

Paethornis superciliosus

Quetzal

Trogon rufus

X

Trogon collaris

X

Trogon elegans

X

Electron Platyrincon

X

Ramphastos sulfuratus

Ramphastos swainsoni

X

Aulacorhyncus prasinus

X

Caretta caretta

X

X

                         

Lepidochelys olivacea

X

X

                         

Dermochelis escriacea

X

X

                         

Macro-ecosistemas Principales:

  1. Arrecifes de coral
  2. Ecosistemas costeros continentales (incluyendo manglares)
  3. Cuerpos de agua dulce y pantanos abiertos
  4. Bosque tropical latifoliado siempreverde
  5. Bosque tropical latifoliado deciduo
  6. Bosque tropical de Pino
  7. Bosques de niveles superiores (sobre 1000 m)
  8. Savanas y arbustales

Criterios de monitoreo

  1. Una ecolog? bien entendida;
  2. Las especies deben facilitar m?odos simples y estandarizadas de recolecci? de datos en el campo, que puedan ser f?ilmente verificados;
  3. Un comportamiento t?ico y mensurable con relaci? a los disturbios o cambios ambientales relevantes y una respuesta r?ida;
  4. Los patrones observados en la especie indicador, deben reflejar los comportamientos poblacionales de otras especies;
  5. Incluir especies de importancia tur?tica de tal forma que puedan generar inter? en su monitoreo (carism?ico);
  6. Incluir especies que por su comportamiento indique la presencia o ausencia de presi? de caza;
  7. Jugar alg? papel ecol?icamente importante.

 

Durante el taller, se propuse evaluar la necesidad y factabilidad de incluir especies de mariposas migratorias, y se concord? consultar al entom?ogo Ir. Jan Meerman sobre el tema.

 

  1. Ejecuci? interna
  2.  

    1. Monitoreo permanente por personal de campo

Lo que anteriormente fue llamado vigilancia es un esfuerzo de observar y evaluar cambios, de comunicar con los actores y prevenir cambios no-programados en ?eas de manejo donde hay presencia de guardaparques en el SINAPH. El manejo de visitaci? involucra comunicaci? con visitantes y la prevenci? de cambios inaceptables. Todas estas funciones est? estrechamente ligadas y no es aconsejable separarlas. El presente anexo propone un programa de M&E de las ?eas protegidas del SINAPH en base de las funciones regulares del personal del campo, cuyos costos operacionales son m?imos. Este tipo de monitoreo integra todas las actividades de manejo, para las cuales los guardaparques forman el personal n?leo, potencialmente complementado con los guardaparques voluntarios de las comunidades vecinas:

  • Detectar cambios y amenazas a la conservaci? de la biodiversidad en las ?eas protegidas del SINAPH para que la administraci? pueda responder conforme y para medir la efectividad de las intervenciones;
  • Comunicar con actores para ayudar con problemas, funcionar como enlace entre el Estado y prevenir o reducir impactos;
  • Manejar la visitaci? y ofrecer una experiencia positiva y educativa.

 

Para reducir las tensiones entre las ?eas protegidas y las tierras productivas aleda?s, es crucial llevar a cabo programas cooperativos con las comunidades vecinas, y el programa de M&E estar? asumiendo esta aproximaci?. Sin embargo, este programa no puede ignorar el hecho de que ahora y siempre habr? conflictos de intereses con individuos, comunidades o grupos de intereses especiales que desean modificar y utilizar las ?eas protegidas y comarcas para provechos individuales o locales versus el inter? nacional. Un programa de M&E debe enfocar amenazas de este tipo para poder advertir la administraci? temprana para que se responda r?ido en tales casos.

 

Desde el punto de vista (eco-)tur?tico, la viabilidad econ?ica del SINAPH est?directamente ligada a la integridad ecol?ica del SINAPH, que tiene las joyas tur?ticas. Si las ?eas protegidas son ecol?icamente degradadas por destrucci? de h?itat y casa furtiva, la principal fuente de ingreso, la vida silvestre como atracci? tur?tica, tambi? se da?r? Consecuentemente la vigilancia debe ser vista como parte integral del manejo y aprovechamiento de las ?eas protegidas del SINAPH. Sin embargo, bajo una filosof? moderna las actividades de los guardaparques no est? enfocadas a la vigilancia, sino a brindar servicios, comunicar y monitorear. As?el concepto de patrullaje y patrullas ya no se aplica y en este documento preferimos introducir un t?mino que mejor refleja las tareas m?tiples de servicio de los guardaparques: "Ronda de Servicio".

 

    1. Personal y Estructura del Programa M&E
    2. El programa de monitoreo interno esta basado en 3 niveles jer?quicos, cada uno de los cuales juega un papel diferente y complementario que es indispensable para el proceso de recopilaci? de informaci?, el acceso, la evaluaci? y la generaci? de una respuesta oportuna:

      Nivel primario: los Guardaparques

      Nivel secundario: el coordinador de M&E

      Nivel Tercero: el director del ?ea protegida

      Nivel Cuarto: el director de DAPVS y/o AFE/COHDEFOR

      Para bien poder entender las responsabilidades del personal, se trata en el Anexo 3 las funciones del personal desarrollado por Richard Smith, ex-director de Yellowstone National Park y el presente autor.

       

      1. Los Guardaparques
      2. Por su presencia permanente en el campo, los guardaparques proveen el mecanismo m? efectivo para observar el estado de conservaci? de las ?eas protegidas como sistema integrado consistiendo de la naturaleza en interacci? con la sociedad (comunidades, visitantes, cient?iocos en el campo, etc.) y de adelantarlo con sus intervenciones inmediatas en interacci? positiva con los actores. Siendo parcialmente reclutados de la poblaci? local, los guardaparques no solo son los ojos y los o?os del SINAPH; para hacer observaciones, ellos tambi? forman el enlace directo con las comunidades locales y son los mediadores primarios para prevenir y resolver problemas entre su ?ea y las comunidades aleda?s. Cualquier programa de M&E que este principalmente basado en observadores profesionales cient?icos, carece un tal enlace efectivo entre las observadores y el personal de manejo.

         

      3. El Coordinador de M&E
      4. A fin de adelantar la profesionalidad del programa de M&E, tanto en la selecci? de informaci? a monitorear, el protocolo de monitoreo, el almacenaje y la compatibilidad de datos como en la evaluaci? y reporte adecuado de la informaci?, se necesita un acad?ico (preferiblemente un bi?ogo con conocimiento de programaci? de computadoras) a tiempo completo, especializado en monitoreo y manejo de sistemas de informaci?. Esta persona deber?tener responsabilidad global de los protocolos de recolecci? de datos y de an?isis de los mismos. Tiene que trabajar muy estrechamente tanto con los guardaparques como con los directores, asistiendo los primeros con la recopilaci? de informaci? consistente y uniforme y de alta calidad. Esta posici? debe estar en la administraci? central a un nivel alto, reportando directamente a los directores de DAVPS y SERNA, siendo los ojos y o?os y el asesor de los mismos. Sin embargo, se debe enfatizar que el coordinador debe visitar anualmente cada ?ea protegida priorizada por per?dos suficientemente largos para poder dar liderazgo t?nico a los guardaparques y realizar recolecta de datos m? profundos. La posici? debe ser llenada solamente por una persona en?gica, que pueda comprobar directamente el estado del parque. En efecto el coordinador de M&E trabajar?como un entrenador y evaluador permanente.

         

      5. Los Directores de las ?eas Protegidas
      6. En un tercer nivel, la informaci? que ha sido recolectada sistem?icamente por los guardaparques, debe ser analizada e informada directamente al director del ?ea. El ?timo puede decidir si una acci? esta justificada y de cual naturaleza. En todo caso, la decisi? siempre debe ser comunicada dentro de un lapso de no m? de una semana. Este tipo de retroalimentaci? hacia los guardaparques es muy importante para el desarrollo de su juicio, evaluaci? de la relevancia de sus observaciones y para su motivaci?.

         

        Aparte de eso, muchas veces el personal tiene observaciones, ideas y opiniones interesantes que nunca lleguan hasta el nivel de decisi?. Un director reci? retirado de varios parques nacionales de los Estados Unidos (entre otros PN Yellowstone), Richard Smith, cont?que cada a? invit?varias personas de diferentes niveles de su equipo para dialogar con ellos sobre sus opiniones acerca de lo bueno y lo malo en el parque y la administraci?. Este tipo de "monitoreo" puede ser muy valioso a pesar de que el m?odo no es estad?tico, sistem?ico y su registra en la base de datos sea dif?il.

         

        A nivel terciario, el Director del DAPVS est? encomendado a revisar el desempe? de cada director de parque y el estado de cada parque anualmente. Este logro debe proveer la base para recomendaciones e intervenciones a nivel de gabinete y legislativo.

         

         

      7. La definici? de un programa de M&E interno

El establecimiento de un programa de monitoreo comienza con un taller de definici? y dise? del programa. Indicadores locales y medidas apropiadas deben ser desarrollar con la participaci? del personal que ser? responsable de recolectar la informaci?. Cada ?ea protegida tiene que definir las amenazas especificas. Por ejemplo, algunas regiones pueden estar amenazadas por la tala ilegal de madera o por la cacer? furtiva, otras por invasiones, en el caso de ?eas tur?ticas, por sobre-uso de los senderos. El programa deber?dise?rse de acuerdo a las necesidades locales por las personas con mejor conocimiento local. El personal que tiene que recolectar los datos simplemente no har?un buen trabajo de recolecci? y los usuarios de la informaci? de monitoreo no lo usar? si carecen de confianza y no sienten que el programa M&E les pertenece. Un taller de dise? podr? cubrir los siguientes t?icos:

  • Qu?es M&E
  • An?isis de amenazas, actores, medidas
  • Identificaci? de datos generales que ser? monitoreados en todas las ?eas protegidas;
  • Identificaci? de especies de monitoreo claves y de preocupaci? especial;
  • M?odos de Campo: Recopilaci? de datos b?icos, m?odos y rutinas de rondas de servicio, mapeo de per?etros, entrenamiento social, relaciones comunales, necesidades de entrenamiento;
  • Determinaci? de frecuencia de recopilaci? de datos;
  • An?isis de datos;
  • C?o va a funcionar el programa?

En base al taller, el coordinador de M&E participar?en el dise? del sistema de monitoreo y la base de datos para el almacenaje. Un especialista en monitoreo tiene que asistir a los representantes de las ?eas protegidas en la selecci? de especies claves, tomando en cuenta los problemas, las caracter?ticas de sus ecosistemas y la factibilidad de monitoreo de especies claves.

 

      1. Rondas de servicio
      2. El factor principal para conservar la integridad ecol?ica de las ?eas protegidas es la presencia f?ica de los guardaparques. La funci? principal de los guardaparques y lo que toma la mayor parte de sus d?s laborables, es circular por todas las zonas del parque y sus zonas aleda?s, recolectando informaci? y sirviendo al publico en sus caminos. Ellos tienen que pasar la mayor parte de sus d?s laborales en rondas de servicio recolectando informaci? y relacionandose a las poblaciones vecinas. Entonces, estas costumbres deben ser cambiados por una nueva rutina de servicio rigurosamente establecida.

         

        Para lograr eso, los directores o los jefes de los guardaparques deben desarrollar planes de servicio para cubrir todas las partes del parque y las zonas aleda?s. T?icamente, los planes tienen que incluir rutas a seguir, programas peri?icos de monitoreo de transectos, itinerarios de personal, monitoreo cooperativo con ONGs y contratos de monitoreo especifico, etc.

         

        Las patrullas en los per?etros tienen una funci? diferente a las encuestas sobre vida silvestre descrita m? adelante. Ah? los guardaparques deben convertirse en servidores p?licos siempre permaneciendo alrededor de los per?etros del parque. Como tales ser? los embajadores de los parques y los v?culos con las comunidades locales y terratenientes. Ellos deber? ser respetados; para eso se necesita entrenamiento en relaciones comunales y en cuanto a conducta socialmente aceptables. El uso de bebidas alcoh?icas debe ser eliminado y sujeto a despido inmediato (Richard Smith, 1998). El uso consistente del uniforme es vital. Este no es el lugar adecuado para discutir los detalles del entrenamiento para los vigilantes del parque y sus responsabilidades pero simplemente se enfatiza sobre el papel central que juegan los guardaparques en el M&E y en la viabilidad de la ?ea.

         

      3. Mapas Sobre el Estado de Conservaci? de los Parques
      4. Para cada ?ea un mapa de propiedades privadas e infracciones debe ser actualizado mensualmente en base de la informaci? de las rondas de servicio de los guardaparques. La analisis original debe ser contratado por fuera (normalmente a un ONG) y los guardaparques pueden registrar las mutaciones. Este mapa debe ser el coraz? del monitoreo de la deforestaci? de las ?eas protegidas. Los guardaparques tienen que conseguir informaci? sobre due?s legales de las tierras el estado de su titulo, nuevos habitantes, el uso de la tierra, v? de acceso, eventual expansi? de uso (numero de arboles talados, superficie y en metros c?icos). Originalmente se lo realiza en hojas cartogr?icas, pero paulatinamente, se lo puede registrar en SIGs descentralizados.

         

      5. Formulario de Servicio Est?dar

Los guardaparques necesitan registrar todas sus observaciones, incidentes y sus datos de monitoreo en un formulario estandarizado. Todas las observaciones importantes deber? ser ingresadas en referencia GPS; en caso que no se encuentre contacto con los sat?ite para fijar la posici?, en lo posible hay que referir a una ubicaci? topogr?ica tal como un r?, pueblo, etc.

 

En el Anexo ?? se presenta un modelo del "patrollog" del Parque Nacional Yellowstone, adoptado para un programa de monitoreo en Honduras. La preparaci? de listas de aves para cada parque es una herramienta de mercadeo muy ?il, pues una lista completa de las especies incluyendo las raras, end?icas y espectaculares puede llamar la atenci? de aficionados de la ornitolog? y ecolog?. Por ende, a la segunda p?ina, los formularios pueden tener la lista de las aves (checklist) del ?ea protegida, que puede ser completada voluntariamente. El valor agregado de un checklist del ?ea es que estimula a los guardias a observar bien durante sus rondas de servicio y aprender mejor la biolog? de su ?ea.

 

  1. M&E EXTERNO
      1. L?ea de base
      2.  

         

      3. Censos y transectos
      4. Aunque mucha informaci? se puede recolectar durante las rondas de servicio, se recomienda tambi? hacer algunos transectos de monitoreo que se utilicen solamente para censos estad?ticos de fauna y no para otros usos como la visitaci?. Algunas t?nicas est? disponibles para recolectar informaci? estad?ticamente correcta si los protocolos de observaci? son estandarizados (dos o tres transectos por parque). La estandarizaci? es importante para poder comparar datos de diferentes a?s y diferentes ?eas. Siempre es posible a?dir par?etros, pero cambios de metodolog? inhibe la comparaci?. Algunos guardaparques especialmente entrenados para eso podr?n dedicar una cierta parte de su tiempo (tal vez 10%) a estos censos. La frecuencia podr? ser 4 - 6 veces al a?; as?con 1 guardaparque entrenado por d? por sitio, se requiere 18 d?s-guardaparque al a? para 6 sitios. Tomando en cuenta que la ida y la vuelta hacia el transecto, sirve para servicio, el tiempo efectivo para el ejercicio casi no es adicional al trabajo regular de un guardaparque. Importante es que en lo posible, preferiblemente las fechas de los censos sean las mismas en todas las ?eas protegidas.

         

        En los Estados Unidos las asociaciones de aficionados de la ornitolog? organizan un censo nacional en lo cual involucran el mayor posible n?ero de ornit?ogos del pa? en el mismo d?. Eso es una tradici? ornitol?ico que se llama el Christmas Count. Hay mucho debate estad?tica sobre la representabilidad de estos datos, pero nadie niega que est?informaci? es muy valido como parte integrada de la informaci? sobre el estado de los p?aros de los EEUU. Se recomienda que DAPVS/SERNA inician algo parecido, de tal forma que todos los aficionados del pa? est? involucrado en una cuenta nacional de los pajeros y mam?eros de las ?eas protegidas. Si no es posible cubrir el pa? en un solo d? con las personas disponibles, hubiese que organizarlo en transcurso de varios d?s. En una tal cuenta DAPVS podr? organizar transporte y GPS.

         

        Es recomendable que cada ?ea protegida mantiene su propia "checklist" que de por lo memos los mam?eros y aves, y seg? posibilidad, de la herpeto-fauna. Un checklist de la flora ser?m? dificil y depende tambi? un poco del inter? del personal de planta. Los checklists pueden ser publicados en www.birdlist.org el sitio de Internet que publica los checklists de pajaros de todos los pa?es del mundo entero con sus "hotspots" principales. El sitio es recien desarrollado por WICE con biologos j?enes de diferentes partes del mundo, y por ser t? completo, es un fuente ecotur?tico de grande importancia.

         

      5. M&E de car?ter especializado

    Por razones de eficiencia y de escasez de fondos el AFE/COHDEFOR no podr?mantener programas de M&E sofisticado y profundo. La experiencia en pa?es industriales es que cada vez m?, agencias ambientales est? privatizando sus laboratorios e instituciones de monitoreo y investigaci?. No ser? una pol?ica moderna recomendar la creaci? de una divisi? con tareas de monitoreo e investigaci? para la AFE/COHDEFOR. Cualquier tarea requerida adicionalmente a lo antes descrito ser? m? eficazmente realizado bajo contrato por universidades, ONGs y otras instituciones especializadas.

     

    Las poblaciones de especies que se encuentran registradas en el Libro Rojo de la UICN, las especies raras, end?icas, amenazadas o en peligro de extinci?, son frecuentemente seleccionadas para estudios y monitoreo. Sin embargo, las poblaciones de tales especies muy raras requieren un programa de monitoreo profundo, y un programa de M&E basado en sus poblaciones, normalmente no produce informaci? sobre la biodiversidad como un todo, que no se puede observar m? r?ido y m? f?ilmente con otros tipos de observaciones. Sobre todo, el monitoreo detallado de poblaciones totales de especies es costoso y requiere de mucha t?nica experta, que est? t?nicamente m? all?de las capacidades de la primera generaci? de guardaparques. Para un mayor entendimiento de la biota como un todo y de poblaciones completas ciertas especies claves, el DAPVS deber?motivar la presencia de investigadores biol?icos en el SINAPH y su involucramiento activo en la investigaci? y M&E. Esto se lograra a trav? la construcci? de centros de uso m?tiple con facilidades b?icas de alojamiento para cient?icos.

     

    Existen algunas oportunidades para iniciar tales programas con la ayuda de institutos como el Fish and Wildlife Service de los Estados Unidos (para especies de aves migratorias), y DAPVS deber? buscar colaboraci? con instancias (nacionales e internacionales) que est? interesados en llevar a cabo o financiar programas de monitoreo.

     

     

  2. BASE DE DATOS
  3.  

    Id?eamente, la base de datos del SINAPH debe ser compatible con la base de datos del Mapa de Ecosistemas para aprovechar la riqueza de su informaci? como la l?ea de base del monitoreo, y que forma parte integral del mapa regional de ecosistemas de Centroam?ica. Asimismo debe incorporar el mapa nacional de ecosistemas como su l?ea de base, de tal forma que los datos est? relacionados geogr?icamente con diferentes ecosistemas. Los datos de especies (tanto por monitoreo interno y externo) deben estar geogr?icamente relacionados a la l?ea de base del an?isis de vegetaci? y el mapa de ecosistemas. As? en el transcurso de los a?s, se generar?informaci? muy valiosa de distribuci? geogr?ica, relacionada a ecosistemas.

     

    El coordinador de monitoreo es el primer responsable para mantener el sistema operacional y ayudar los responsable locales con el mantenimiento de su sistema local.

     

    Los datos deben ser estandarizados y almacenados en computadoras "desk top" individuales preferiblemente con conectividad electr?ica por correo electr?ico. Se recomienda, que el proyecto financie la adquisici? de computadoras con procesores mayor a 750MHZ todas las oficinas clave que sirven tanto para la administraci? gen?ica como para el almacenaje de datos monitoreados. El uso de estas m?uinas pueden ser multiplicado con el uso de "Buddy" graphics cards, que permiten el uso simult?eo de hasta 5 usuarios de una sola computadora. Cada jefe de guardaparques o administrador tiene que entregar los datos de los formularios de rondas de servicio semanalmente en el sistema y mensualmente mandar la informaci? a una computadora colector en la sede.

     

    El sistema de base de datos debe ser dise?do en Access o Paradox de tal manera que las ?eas protegidas puedan colectar informaci? est?dar - que es lo mismo para todo el pa? - e informaci? especifica - que es orientada a una ?ea individual.

     

     

  4. LIMITES DE CAMBIOS ACEPTABLES
  5. Para evitar la creaci? de l?ites de visitaci? artificiales basados en formulas artificiales, se aconseja de sustituir los estudios de capacidad de carga y adoptar una pol?ica moderna adaptiva de "l?ites de cambios aceptables", que involucra un proceso de monitoreo y evaluaci? permanente de los impactos y la implementaci? de las medidas de mitigaci? necesarias para mantener los cambios en condiciones aceptables. Los indicadores deben ser biof?icos (parte del juego de especies indicadores, comportamiento de animales, da?s a arrecifes de corales), y sociales (encuestas). Los administradores entonces tienen que establecer est?dares sobre qu?tipo de cambio es aceptable antes de adoptar nuevas estrategias de manejo. Por ejemplo, si los visitantes dicen que hay demasiada gente en los senderos o que los guardaparques que est? monitoreando los senderos reportan erosi? en ellos, los administradores pueden modificar las estrategias para reducir el n?ero de visitantes permitido en el sendero, cambiar las rutas o pavimentar senderos muy frecuentados. Una pol?ica de "l?ites de cambios aceptables" requiere que los administradores tengan buena informaci? disponible sobre los recursos, que definan los cambios que sean aceptables, que monitorean el uso, y que reconozcan si los l?ites son excedidos o sobrepasados. Pues las experiencias del p?lico varia, y las medidas de infraestructura influye a la sensibilidad ecol?ica, los administradores tienen que adoptar nuevas estrategias de manejo y evaluar y redefinir los limites de cambios aceptables, cada vez que se consta o que se implementa cambios significativos, para que las condiciones de los recursos y las experiencias de los visitantes se caigan nuevamente dentro de estos l?ites.

     

    Para poder seguir los impactos ecol?icos de visitaci?, tanto como su impacto en la econom? local y regional, es de suma importancia tener un sistema de registra de entradas estandarizado para las ?eas protegidas. En el caso de la venta y otorgamiento de boletas deben ser registrados meticulosamente. Para eso, la sede tiene que proveer las boletas (p.e. en rollos o libretas) y registrar cu?tos son prove?as a cada ?ea protegida y cu?tos son actualmente usadas. Mientras que el cobro de entradas no es factible, sea importante que cada ?ea protegida cuenta el n?ero de visitantes. Adem?, en sitios altamente visitados, se necesitan evaluaciones peri?icas del estado de senderos, compactaci? de la tierra, erosi? y otros efectos. El coordinador del M&E y los directores de los parques necesitan considerar este factor en su plan anual.

     

  6. SOBREVUELOS PERI?ICOS
  7. Se recomienda la ejecuci? de sobrevuelos de inspecci? a una altura de alrededor de 300 m, que cubran los per?etros de todas las ?eas protegidas priorizadas. Id?eamente, se realice los sobrevuelos 2 - 4 veces por a?. En programas de sobrevuelos DAPVS colabora con la ONG Lighthawk http://lighthawk.org . Dichos vuelos involucran al Director del DAPVS, el coordinador de M&E y los directores de cada ?ea con su jefe de guardaparques. Esto ser? una verificaci? a?ea de la informaci? recolectada por tierra por los guardaparques y la s?tesis de esta informaci? por los directores de las ?eas. Probablemente valga la pena fotografiar las ?eas amenazadas por invasiones. Cabe mencionar que existe un sistema de c?ara con posicionamiento GPS montable en alas para este tipo de trabajo. Los vuelos con equipo fotogr?ico deben realizarse durante la estaci? seca cuando los campesinos acostumbran limpiar sus tierras.

     

  8. INVENTARIO ANUAL DE INFRAESTRUCTURA Y EQUIPOS
  9. El estado de mantenimiento de la infraestructura y equipos, frecuentemente es ignorado en un programa de monitoreo. Sin embargo, esta informaci? es de suma importancia para una administraci?, pues que de informaci? de planeaci? presupuestaria y de mantenimiento. En el caso de senderos, incluye informaci? sobre erosi? y pisoteo de sus bordes, informaci? importante sobre el impacto f?ico de la visitaci?, tal como erosi? u otros da?s al terreno (tambi? arrecifes) o la vegetaci?. Por ende cada ?ea protegida necesita llevar a cabo su inventario anual, seg? un m?odo est?dar de registra del estado de mantenimiento de la infraestructura y equipos. Este componente debe ser incorporado en el componente de monitoreo administrativo como un elemento estandarizado.

     

  10. ONGs, V?CULOS CON LA COMUNIDAD Y EDUCACI? AMBIENTAL.
  11. Existe un papel de M&E importante para el sector de las ONGs ambientales y de desarrollo, particularmente recolectar informaci? socioecon?ica sobre las comunidades y resultados de aplicaciones de usos sostenible. Las ONG frecuentemente cuentan con m? informaci? sobre las actitudes de las comunidades y de sus problemas y oportunidades. Este tipo de informaci? est?m? all?del ?bito de la AFE/COHDEFOR, pero su conocimiento es importante para las administraciones de las ?eas. Su apoyo e influencia en las comunidades y con los medios de comunicaci? pueden tener una influencia beneficiosa a la conservaci?. Por ende se recomienda donde est? presentes, involucrar formalmente a las ONGs ambientales y de desarrollo en la ejecuci? de encuestas (anuales o cada dos a?s), la recopilaci? y evaluaci? de datos. Las comunidades tambi? pueden participar en el monitoreo, particularmente a trav? el programa de voluntarios.

    Se les debe brindar una oportunidad a las ONGS de participar en la recolecta de datos y de integrarlos en la base de datos de AFE/COHDEFOR; los datos de AFE/COHDEFOR deben estar disponibles a los ONGs, para que ellos puedan usar e interpretarlos seg? sus propios criterios. Tambi? los ONGs deben tener acceso a los talleres de M&E anuales.

    Muchas de las ?eas protegidas proveen agua para las comunidades adyacentes. El monitoreo de datos relevantes para eso es responsabilidad de los productores de agua potable. Ellos tienen un fuerte inter? en el mantenimiento de las cuencas hidrogr?icas y sus datos de calidad y cantidad de agua pueden ser ?iles para el manejo de parque y una colaboraci? en un intercambio de datos puede ser ?il, dependiendo del caso.

     

    El valor de las ?eas de manejo tambi? se refleja en alimentaci? por "carne de monte" y otros productos de naturales de una ?ea. Esta informaci? es dif?il en su interpretaci?, porque si se recopila informaci? sobre pieles, dientes, plantas medicinales, no es seguro de donde vienen estos productos. Cazadores normalmente no son fuentes confiables, porque tienen un dilema cuando dan informaci?: De un lado les gusta exagerar sus calificaciones como cazador, por el otro lado, teman que la informaci? que dan puede ser utilizado en contra de ellos, espec?icamente si se trata de caza furtiva. Sin embargo, esta informaci? s?tiene valor tanto para determinar la importancia de una ?ea para la poblaci? local y el uso tradicional de la fauna, como sobre la presencia y abundancia de ciertos animales. La recolecta de tal informaci? por tener muchos aspectos sociales, y su recopilaci? requiere t?nicas de encuestas especiales, sea mejor incorporada en el programa de monitoreo administrativo.

  12. EVALUACI?

 

Los directores de los parques deben ser los encargados de preparar un informe anual sobre el estado de conservaci? de su parque, que trate sobre las amenazas, infracciones constatadas con las formas de respuesta y su efectividad, mejoramientos ecol?icos (deforestaci?, regeneraci? de vegetaci?, recuperaci? de poblaciones de animales claves, etc.). Este informe debe ser preparado en colaboraci? con sus guardaparques y el coordinador M&E.

 

El Informe Anual del estado de conservaci? de cada parque debe ser ampliamente accesible para revisi? y comentarios. Cabe hacer notar que este informe tambi? incluye no solo informaci? descriptiva acerca de la biodiversidad y cambios antropog?icos, sino tambi? puede tener recomendaciones acerca de pol?icas nacionales, reglamentaci? nacional y legislaci?.

 

En base de los datos de las ?eas protegidas, las encuestas especificas y las evaluaciones peri?icas del SINAPH, el coordinador de M&E, tiene que preparar un informe de evaluaci? anual, enfocando los logros y fallas tanto del programa de conservaci? del SINAPH, como de la conservaci? del SINAPH. El director nacional debe revisarlo y distribuirlo a una escala amplia a ONGs, comunidades interesadas y otras instituciones del Estado. Este informe puede proveer la base para recomendaciones e intervenciones al nivel de gabinete y legislativo. Asimismo debe servir como uno de varios criterios de revisar el desempe? de cada director y el estado de conservaci? de cada ?ea protegida.

 

 

ANEX 1: MANUAL DE BASE DE DATOS

 

ANEX 2: FORMULARIOS DE CAMPO

ANEXO 3: TAREAS DE PERSONAL

La base de datos est?re-formatado y ser?disponible dentro poco.  Si desean un archivo, contatenos al correo electr?ico abajo.

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